Durante años, Gaspi fue uno de los personajes más influyentes no únicamente en Argentina, si no también en toda latinoamérica.
A pesar de su corta edad, recaló en el la sociedad que le vio crecer como fenómeno de internet.
Tanto fue así que su ascenso fue loco y vertiginoso, más de lo que muchos jóvenes de su edad podrían llegar a asimilar.
Esto hizo que Gaspi entrase en una fase de destrucción, salidas, bebidas, alcohol, drogas... hacerse el mejor amigo del primero que se encontrase.... Y es que en ocasiones, la fama mal entendida va ligada a este hecho, que por momentos, puede llevar a una autodestrucción de la que no somos conscientes.
Tal y como apareció, Gaspi desapareció. No fue capaz de llevar a sus espaldas el personaje que había construido y que le había atrapado, así que decidió desaparecer durante dos años.
En "La vuelta de Gaspi" (Ídem - Gaspar Prím Díaz y Lucas Vignale (2024)), Gaspi (firma con su nombre real, Gaspar) acompañado de Lucas Vignale crean este cortometraje de 16 minutos en donde el cómico y actor reflexiona sobre su pasado, su presente y o que podría llegar a ser su futuro.
Me parece completamente demoledor que alguien tan joven llegase a crear una pieza así siendo consciente de su infierno, a dónde había llegado y a dónde no quería llegar, siendo su perspectiva de futuro, envidiable.
"La vuelta de Gaspi" es una rendición, un hasta aquí he llegado señores, he sido de esta manera, se lo quiero mostrar, pero ahora quiero cambiar. Soy otro, sigo siendo suyo pero desde otro lugar.
Lo comenté en redes y lo vuelvo a comentar aquí, con la pérdida de Gaspi hemos perdido a lo que se hubiese convertido en una de las mayores figuras del Siglo XXI.
Una lástima. Al menos, nos quedará el legado de sus vídeos y piezas cinematográficas para el que escribe estas líneas, inmortales.









