Alexandra es una veinteañera que al igual que otras jóvenes de su edad disfruta de fiesta con sus amigos y no ve mucho más allá que disfrutar de la vida.
En nochevieja tras ir de marcha de un lado para otro, termina en casa de una amiga.
Una vez allí, decide ir al baño y sin esperarlo es asaltada y metida en una habitación oscura.
Sin poder oponer resistencia (ya que físicamente le es imposible) es abusada por una persona a la que no identifica.
Alexandra se lo guarda para ella misma, no sabe cómo reaccionar.
Pasados unos días decide contárselo a su hermano Adrián que responde con una furia inusitada pareciendo que por momentos le echa la culpa a su hermana de lo sucedido, algo que la hace sentir peor.
Esto generará cierta crispación entre los dos hermanos por un lado, Alexandra quiere dejar que el asunto pase, sin embargo, su hermano querrá saber quién es el autor del abuso y vengarse, ya que ambos sospechan que se trata de alguien de su círculo cercano.
Mientras, Alexandra continúa con su sueño de ser actriz. Así que se prepara una improvisación para acceder al personaje de Medea en una importante producción teatral.
Algo que consigue sacando de si su furia interior que la ayudará a construir el personaje.
Interesante película de la debutante Gemma Blasco e interpretada por una fascinante Ángela Cervantes, que para quien escribe estas líneas una de las mejores actrices de su generación.
Con fuerza y contundencia "La furia" (ídem - Gemma Blasco (2025)) es una de esas película que por momentos gracias a su intensidad dramática pueden resonar en la consciencia del espectador días después de su visionado, algo que me ha sucedido.
Solo por ver el trabajo de Ángela Cervantes merece la pena estar en pantalla durante sus casi dos horas de duración.


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