Muchas veces hemos escuchado esa leyenda del típico cuadro que se vendió en el rastro de Madrid por unas pocas pesetas y que años después se descubrió que era un Goya, un Velázquez e incluso un Picasso.
"The Sleeper. El Caravaggio Perdido" (Ídem - Álvaro Longoria (2025)) cuenta la historia de uno de esos cuadros.
Y es que durante décadas un cuadro pasó colgado en el salón de una casa familiar sin que ni sus propietarios le diesen cuenta de lo que tenían, así como los familiares más directos.
Es entonces cuando en una reforma de la casa familiar queriendo quitarse trastos deciden llevar la pintura a una casa de subastas marcando un precio de salida de 1500€
Una vez publicada la obra en la web de la casa de subastas, comenzó a desatarse la locura ya que para muchos que veían la obra era sin duda alguna una pintura perdida de Caravaggio.
Tanto fue así, que incluso un particular llegó a ofrecer 20 millones de Euros por una obra que aún se encontraba sin tasar.
Memorable documental dirigido por Álvaro Longoria en el que encontramos una narración maravillosa y bajo un pulso que nos recuerda a las mejores producciones de Netflix o plataformas similares.
Todo funciona, los testimonios de los familiares propietarios del cuadro, los tasadores, los restauradores, los abogados y todo ello llevado a una resolución final que nos deja con tanto igual incógnita del origen de un cuadro perdido durante décadas.
Este documental demuestra lo buenos que somos también en este formato cada vez más demandado por el gran público.
Estuvo nominado al Goya, una pena que no se lo llevase pero este año la cosa estaba muy complicada.


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