miércoles, 22 de febrero de 2017

BLACK MIRROR Y COMO SEREMOS EN UN FUTURO

Fotograma de "Nosedive"

No es la primera vez que hablo en este blog sobre las series de televisión o mejor dicho, sobre las series, puesto que debemos de tener en cuenta que ahora mismo este formato de ficción lo podemos consumir en cualquier dispositivo, siendo la "caja boba" en ocasiones, el último de ellos.

Ciertamente, veo todo aquello que puedo. Hay muchas series que sigo y otras que aún me quedan por ver, así que tampoco soy la persona más propicia para hablar de este asunto, pero ¿tenemos la necesidad imperiosa de ver contenido?

La respuesta es, sí.

Viajamos en metro, autobús, tren y vivimos pegados al Smartphone de turno. Con él nos relacionamos con el prójimo y disfrutamos del contenido que nos plazca. Vivimos en un mundo a la carta.

Pero ¿tan importantes son éstos aparatos?

Para muchos de nosotros, evidentemente, sí.

Os voy a plantear un experimento que he realizado conmigo mismo.
Reducir el número de tiempo que pasamos delante del teléfono y que no nos consuma gran parte de nuestra actividad diaria.

Todo se resume en pequeñas costumbres:

- No mirar el teléfono mientras comemos.

- Ir al baño sin el teléfono.

- Hacer recados y dejar el teléfono en casa.

- Pasear al perro sin el teléfono.

- Ver la televisión y no mirarla. (No fisgar en ese rato Twitter, Instagram, etc).

Si estáis enganchados a vuestro teléfono, esta serie de pequeños retos harán que os desconectéis (aunque sea un poco) de vuestra vida digital.

Pero volviendo al mundo series, ¿cuál de ellas es la que nos planea los mayores interrogantes en este aspecto?

Fotograma de "San Junipero"

Sin ningún género de dudas "Black Mirror". Y es que la serie británica (ahora adquirida por Netflix) nos sumerge en muchas ocasiones en futuros hipotéticos (que son en realidad) poco alentadores.

En esta su tercera temporada, hemos podido ver desde como influye lo que opinen de nosotros en redes sociales, hasta como la posible extinción de las abejas puede afectar a nuestro ecosistema y futuro como especie.

Siempre he sido muy fan de esta serie y sus premisas, pero volvemos a lo que citaba al inicio de este post, el contenido.

¿Tan importante es el contenido?
Para mi, no es que sea lo más importante sino que lo más interesante es la manera en la se ejecuta. Quienes hayan visto la serie en su totalidad, estarán conmigo en que esta tercera temporada a pesar de contener más episodios que las anteriores ha bajado en cuanto a calidad.

"Nosedive" y "San Junipero" son los más destacados siendo el resto de la temporada un tanto irregular.

Y es que está bien que el espectador tenga la necesidad de consumir contenido, pero no a cualquier precio.

El episodio "Men Against Fire" es similar a la película "La Quinta Ola" (de reciente estreno) y multitud de películas de la misma temática.
En cuanto al broche final "Hated in the Nation" quedaría relegado al argumento de un filme de Asylum pero mejor guionizado.

El resto de episodios "Playtest" donde se lleva al extremo el mundo de los videojuegos y "Shut up and dance" donde se nos plantea la moralidad humana en este mundo digital, quedan relegados a buenos episodios pero no son obras maestras como otros capítulos de anteriores temporadas.

Dicho esto (y no quiero ser pesimista) me preocupa enormemente en detrimento de la calidad en valor de la cantidad; y es que no nos olvidemos que lo más importante en cualquier contenido audiovisual es la historia, sin ella, no hay nada.

Ahora tras este atracón de "Black Mirror" espero con ansiedad la cuarta temporada y es que eso es lo malo de las series; la espera, en muchas ocasiones, interminable.

martes, 14 de febrero de 2017

UNA HISTORIA DE AMOR


Durante todo mi vida mi padre me ha llevado los domingos a los mercadillos.

Como éramos de Oviedo, el mercado de "El Fontán" era una cita ineludible para nosotros, amantes de las reliquias y los productos de segunda mano.
Libros, figuras, películas, cromos, siempre había algo que nos encandilaba y que nos acabábamos llevando a casa.

Pero no sólo en El Fontán se podían encontrar productos de segunda mano.
Como en todo buen mercadillo que se precie, también se vendían enseres de todo tipo, camisetas, calcetines, zapatos, zapatillas de deporte e incluso muñecos.

Cuando éramos niños, mi hermano y yo coleccionábamos (aparte de Masters del Universo auténticos) Bootlegs.
¿Y qué son Bootlegs? Son recreaciones  de figuras originales pero hechas con muy mal gusto y con productos de baja calidad "Luchadores", "Amos del Universo" y "Tortugas Guerreras" (o algo similar) abanderaban las imitaciones.

Por aquel entonces, una joven gitana de unos dieciocho años, tenía un puesto de ese tipo de muñecos junto con sus padres.
Muchos domingos, nuestro padre por trescientas pesetas nos compraba alguna de esas figuras de acción.

La joven siempre era encantadora y atenta con nosotros.

Pasaron los años y nosotros fuimos creciendo,  apenas parábamos por ese puesto ya que nos habíamos obsesionado con los comics de "X-Men" y "Dragon Ball".

Pasado un tiempo, un día me encontraba con unos amigos en el McDonalds de la calle Uría de Oviedo. Era sábado tarde - noche. A eso de las nueve.

Nosotros teníamos como toque de queda las diez y apurábamos nuestras hamburguesas.

Entonces llegó la gitana de los muñecos. Me miró y sonrió. Se sentó en una mesa próxima a nosotros.
Iba vestida de gala, aquello parecía ser un momento importante.

Fue entonces cuando apareció otro chico también gitano con una bandeja con dos McMenús. Creí conocerle.
Ella le miraba radiante, feliz. Probablemente aquella fuese su primera cita.

Pasaron un par de años y vi a aquella mujer con una prominente barriga.
En ese periodo de tiempo en que no la había visto se había casado y esperaba su primer hijo.

Dejé de volver por Oviedo. De ir los domingos al Fontán. Pasó bastante tiempo.

Sin quererlo, sin esperarlo, me volví a encontrar con aquella mujer. Tenía dos hijos más.
Un total de tres.

Ella ya no me reconocía pero yo a ella sí. La vi feliz, sonriente. Daba besos a sus pequeños en la cabeza.

Su negocio había cambiado, ahora vendía lencería para mujeres de bajo coste y ya no en pesetas sino en euros.

Sin quererlo, a lo largo de diez años de mi vida había sido testigo de una historia de amor.

Probablemente haya muchas más que se puedan contar.

sábado, 11 de febrero de 2017

LA OTRA REALIDAD


Creo que ya no podemos vivir sin redes sociales. Esto es así.

Me gusta mirar Twitter, Facebook, Instagram... Pero ¿esto a condicionado realmente mi vida?

La respuesta es, sí.

Me da la sensación de que no podría vivir sin ninguna de ellas. Ahora bien ¿estaríamos dispuestos a perder nuestra conexión con el mundo? ¿Estaríamos (en definitiva) dispuestos a peder nuestra marca personal que forjamos en las redes?
La respuesta probablemente sea, no.

Aunque hay gente que aún puede vivir si ellas.
Personas con teléfonos móviles sin internet, que utilizan únicamente para llamar o simplemente personas que resisten a estar conectados, por no tener, no tienen ni teléfono.

Ayer estaba en el metro. Antes de subirme vi a un hombre sentado en un taburete. Estaba mirando hacia donde abrían las puertas.
Iba vestido de manera elegante y con un crucifijo colgado del cuello.

Una vez me subí al vagón el hombre comenzó a divagar.

- Porque los niños, esos sí son buenos. Les haces una putada y te responden con una sonrisa. Sí, sí, con una sonrisa.

Como de costumbre, iba leyendo pero no podía concentrarme en la lectura, aquel hombre soltaba un monólogo cada vez más intenso y estremecedor.

- ¡En este metro, sin ventilación! ¡El ébola! ¡El dengue! ¡vamos a morir todos! Eso es lo que nos merecemos, ¡morir!

Había viajeros que reían, otros sin embargo, como yo escuchábamos atónitos.

- Ellos lo controlan todo, nuestras tarjetas de crédito, nuestros movimientos bancarios. Los teléfonos, esos que tanto usáis, están controlados. Lo saben todo sobre nosotros.

No paraba de solar cosas por esa boca. La conspiración se adueñaba de él.

Fue entonces cuando pensé en las Redes Sociales, en las conexiones, en todo aquello que nos rodea. Sí, definitivamente estamos controlados.
Los anuncios en Google que nos aparecen según nuestros gustos o las páginas que visitamos, saben como nos relacionamos...
Creo que daría para mil post sobre asunto.

Después de todo aquel hombre que muchos viajeros tomaron por loco, a mi no me lo pareció tanto.

Me bajé del metro. El hombre siguió con su parlamento y mientras los viajeros volvieron a sus casas entretenidos.

Ahora pienso sino estaría mejor sin móvil.

lunes, 6 de febrero de 2017

JERO


Pues nada Jero, amigo. Me hubiese gustado escribir sobre ti en otras circunstancias, pero la vida en ocasiones "es tan perra" que hoy hablo de ti porque te has ido.

Juntos hicimos varios proyectos "Alquilo habitación" con el que nos conocimos un poco más y en el que me enredó uno de los grandes amigos que teníamos en común Dani Muriel.

Sino recuerdo mal nos pasamos trece días grabando. Un locurón, la verdad. Era un corto, luego un mediometraje y ¿será un largo?
Ciertamente, no lo sé porque "Alquilo Habitación" ha sido uno de esos proyectos que se han quedado en un cajón, por diferencias con el guionista, con parte del equipo ¿qué más da?

Ahora bien, aunque sufrimos, en el fondo lo pasamos de pelotas rodando aquella bizarrada.

Porque otra cosa no, pero tenías esa capacidad especial para liar a un montón de actores y actrices conocidos para tus proyectos Eduardo Velasco, Santi Urrialde, Cuca Escribano, Santiago Segura, Rafa Reaño, Dani Muriel, Elio González... y así hasta un sinfín de caras conocidas.

Aunque aquel proyecto no terminase bien (y aunque aveces me cabreases mucho) seguí confiando en ti.
Me llamaste para hacer el teaser de un remake de "Yo hice a Roque III".
Haríamos el susodicho teaser y si todo iba bien, probablemente la peli.

Otra vez contaste con actorazos Elena Furiase, Antonio Pagudo, Jorge Roelas, Eva Almaya. Lo habías vuelto a hacer.

Tuviste tus reuniones, el beneplácito de Mariano Ozores (el director de la original) y conseguiste que muchas personas nos emocionásemos con ese proyecto.

El tiempo pasó. Ya sabemos como son las cosas. Parece que los proyectos perecen si no hay una energía que los mueva, en el caso de nuestra profesión (y como en prácticamente todas) el maldito dinero.

Como esto último no llegaba no cejaste en tu empeño y seguiste rodando. La web serie "¡Qué rabia da!" de la que llegaste a hacer en primera instancia un piloto para televisiones que tampoco cuajó.
Y cortos, muchos cortos.

Te enamoraste del Jameson NotodoFilmFest (como para no hacerlo), de su formato, de su gente... y realizaste tu mejor pieza "Un Millón en la Basura - El remake" con Luis Callejo e Irene Rubio como protagonistas y acompañándote tu inseparable Esther Guerrero (Que chica tan maja Jero y como te quería).

Os llevasteis el premio a la producción y qué menos (os merecíais el otro al que os nominaron), era un trabajazo.

Esta nueva edición no podía ser menos y has presentado varios trabajos. El último de ellos "Disculpa" con nuestro querido amigo en común Juan Ochoa.

http://www.jamesonnotodofilmfest.com/film/disculpa/

Espero que allá donde estés veas disfrutar a los participantes con tu trabajo y es que amigo Jero, lo que es incuestionable es que sentías una gran pasión por el cine, por la comedia, porque otra cosa no, pero te encantaba reírte.

Un abrazo allá donde estés, DEP.

martes, 31 de enero de 2017

LA NOCHE QUE CONOCÍ A EMMA STONE


Era el año 2009, había acudido al Festival de Sitges a presentar nuestro cortometraje "Estación de Carretera".

Cuando uno acude a un certamen de esa magnitud, lo mejor que puede hacer es aprovechar el tiempo. Eso se traduce en ver una cantidad ingente de películas.
En mi caso, en dicho Festival hay años que en diez días he visto más de treinta películas (algo que ahora mismo no sé si aguantaría).

En uno de esos días llegó el pase de las 22:00 horas. En ese pase con público suelen ir los protagonistas de la película, el director...

Se dio la casualidad que esa noche proyectaban "Zombieland".

Su director Ruben Fleischer acudió a presentar la cinta acompañado de un tímido Jesse Eisenberg, (que no se sacó en ningún momento las manos de los bolsillos), Emma Stone y Abigail Breslin.

Fui a aquel pase con Carpintero y Maca.

Nos sentamos en un sitio privilegiado. Justo delante de nosotros se situaron el director y los protagonistas de la película.

Pasamos un buen rato viendo la cinta, tenía sus momentos de humor y aparecía Bill Murray que aunque salía poco, su trabajo como de costumbre era delirante.

Una vez terminó el film, la sala del Auditori se colmó de aplausos. "Zombieland" era una de esas películas hechas para el público.

Los protagonistas se levantaron y agradecieron al respetable la entrega y la generosidad de sus aplausos.

Fue entonces cuando los fans quisieron hacerse fotos con los protagonistas.

Pese a lo que todos pensásemos a día de hoy, Abigail Breslin era la estrella. Todo el mundo quería inmortalizar aquel día con una fotografía.

- ¡Es la niña de "Pequeña Miss Sunshine"! .- Decían.

Carpintero, Maca y yo salimos de nuestros asientos.

Nos pusimos a un lado en el pasillo y Carpintero me dijo:

- Oye ¿y esta chica?, con lo guapa que es y nadie le hace caso.

Me giré y a mi lado se encontraba Emma Stone.

Estaba radiante con un vestido morado que le llegaba por los tobillos. De brazos cruzados, esperaba sola a que su compañera de reparto de apenas trece años terminase de atender a sus fans.

Mire a Emma Stone. Me dio tanta lástima que le intenté sacar algo de conversación.

- She's a star .- Le dije sonriente refiriéndome a Abigail Breslin.

- Yes. - Me respondió entre amable y cabreada.

- I liked the movie. Congratulations.

- Thanks.

Se produjo un incómodo silencio y ya no supe que más decirle, entonces me despedí.

- Bye, see you.

- Bye.

Carpintero y yo nos fuimos al encuentro con Maca. Mi amigo aún estaba sorprendido porque Emma no acaparase la atención de nadie.

- ¿Tú la has visto? ¡Era guapísima!

Ciertamente, Carpintero tenía razón. Emma Stone es mucho más guapa en persona.

Esa misma noche me la encontré en una fiesta. No me volví a acercar a hablar con ella.

lunes, 23 de enero de 2017

RIKAR


Yo no había planeado esto. En nochevieja comía las uvas a todo meter, quería que 2016 terminase. Fue un año muy duro para mi.
Una vez concluí, abracé a Botet y dije - ¡A tomar por el culo!

Pero no, 2017 está siendo mucho peor. Con esta, ya llevo tres despedidas Jordi Abusada, Jon Lecuona (al que apenas conocía) y Rikar Gil.

La primera vez que supe de la existencia de Rikar fue en una obra de mi amigo Jorge Naranjo. Recuerdo que Rikar estaba lesionado e hizo la función medio sentado. Pese a eso, estuvo formidable.
Aún recuerdo como para seducir a una chica a la que llevaba a cenar a su casa decía:

- Aquí traigo el Champín.

- Será champagne.- decía ella

- No, no Champín, sin alcohol.

Lo decía con una gracia que no paré de reírme.

Al terminar la función Jorge me lo presentó. - Que buena persona es este hombre, pensé.
No me equivocaba.

A los pocos meses Rikar ganó el premio a Mejor Actor en NotodoFilmFest. Aplaudí a rabiar.

- Sí, joder, sí - Grité.

¿Y quién no se podía alegrar de lo bueno que a Rikar le pasase?

Después de aquellas veces disfrutamos en encuentros, estrenos, la fiesta del Festival de Málaga entre otras cosas...

Pero antes de todo eso Rikar un día me escribió.
Conocía a unas personas que querían producir una película y me preguntó si Javi y yo teníamos algún guión.

Me quedé en shock. Le dije que por supuesto y que él podría hacer uno de los personajes.

Finalmente, por una cosa o por otra no pudimos materializar aquel proyecto. Pero Rikar Gil, aquel actor al que yo admiraba había pensado en que podríamos hacer una película juntos. Me hacía muy feliz que hubiese pensado en nosotros.

Desde entonces, aquel guión me sigue persiguiendo. Ya lleva muchas versiones y para aquel personaje veo la cara de Rikar, no pienso en otro actor. Uno de mis objetivos de este año era terminarlo y enseñárselo, quizás sí hubiese sido un buen momento para hacerlo.

Siempre que nos encontrábamos de una u otra manera hablábamos de ese proyecto que nunca fue y de que nos gustaría trabajar juntos. Que lástima que no lo hayamos conseguido.

A finales del pasado año nos invitó al estreno de "Julie" una película que él protagonizaba y es que Rikar, SIEMPRE se acordaba de Javi y de mi.

Ayer estaba en casa, Carpintero me escribió. Me contó lo que había sucedido. No di crédito.

No me hacía a la idea de no volverte a ver.

Llamé a Jorge, me confirmó la noticia. Sin dudarlo, Javi y yo fuimos a darte el último adiós.

Allí estaban todos David, Dani, Violeta, Miguel, Román, Fernando, Nata, Laura, Fran, Adrián, Gabi, Chos, Rut, Esther...
En cada uno de nosotros se notaba la tristeza. La pena de haber perdido a un ser humano increíble.

Nadie podía decir nada malo de ti. Eras generoso, buen compañero y siempre con esa eterna sonrisa... porque sí, porque todos te recordaremos siempre con esa sonrisa.

Espero que ayer me perdonases por irme de repente. Estaba muy dolido, con el corazón encogido pensando si habías sufrido, no lo podía soportar...

Lo único que podía hacer era llorarte.

Sólo hay una cosa de la que me arrepiento, de que no hayamos podido ser más amigos y es que la vida no nos ha dejado tiempo.

DEP los de aquí abajo siempre te querremos.

sábado, 21 de enero de 2017

JORDI


Venía de hacer varios trabajos basura. Mi primera época en Madrid no fue fácil.
Sino llega a haber sido por mi amigo Carpintero, (entre otros) hubiese dormido en la calle.

En pocos meses ya sabía lo que era tener una jefa nazi (en mi etapa como taquillero de cine) y lo que era trabajar los fines de semana (en una librería / kiosko).

De hecho, dejé mi trabajo como taquillero para empezar mi etapa en TeleMadrid como ayudante de cámara.
Debido a mis contactos con los antiguos compañeros de la escuela de cine, logré meter pie en un lugar que no me satisfacía demasiado pero que al menos me hacía estar en contacto con las cámaras.

El primer día, nada más llegar hicieron equipos de operadores de cámara y sus respectivos ayudantes. A mi hermano le tocó con Javi, un hombre bonachón de Burgos que no paraba de gastar bromas.
Mientras que a mi, Paco, el dueño de la productora externa que nos contrataba me dijo - Kiko, tú vas con Jordi.

Nos saludamos y así comenzó nuestra andadura juntos que duraría toda una temporada.

Pronto empezamos a interesarnos el uno por el otro. Jordi era cineasta y director de fotografía especializado en documentales.
De hecho, había dejado su Perú natal para venirse a Madrid a hacer cine. Jordi trabajó mano a mano con Fernando León de Aranoa, era amigo de los Querejeta y sobretodo era un gran maestro.
Todos los años, durante unos meses, daba clase en la escuela de San Antonio de los Baños en Cuba y por lo que sé, los alumnos le adoraban (no era para menos).

A los pocos días de conocernos ya quiso ver el cortometraje que mi hermano y yo hicimos a la limón "Humanos con Patatas". Le gustó, aunque el gore y el terror no iban con él.

Al día siguiente Jordi llegó con una copia en DVD de "La Espalda del Mundo". - Míralo y dime que te parece.

Tras nuestra dura jornada en TeleMadrid fui a casa y vi el documental. Me dejó fascinado.

Al día siguiente, mientras tomábamos café en el "Dos Hermanos" (quien haya trabajado en Ciudad de la Imagen conocerá de sobra este lugar), me preguntó lo que me había parecido.

- Le respondí que me había gustado y que si había hecho más películas.

Me dijo que sí. A los pocos días me trajo una copia de otra de las películas en las que había participado "Invierno en Bagdad", igual de buena y necesaria que la anterior.

Movido por la curiosidad investigué por mi cuenta y vi sus trabajos con Fernando León de Aranoa"Caminantes" y el episodio de "Invisibles" (una película colectiva sobre las diferencias sociales a lo largo del mundo). Jordi fue todo un descubrimiento para mi. Cada día me iba a trabajar con ganas de aprender de aquel hombre al que admiraba.

Lo que Jordi no sabía es que sin querer yo le conocía antes de que nos conociésemos.
Cuando vivía en Ponferrada no sé porqué, llegó a mis manos un póster de la película documental "La Guerrilla de la Memoria" que decoró mi habitación durante tres años; así que al fin y al cabo el destino quería que nos conociésemos.

Pasaron los meses y Jordi vio en mi carencias. - Kiko, a ti la cámara no te interesa nada ¿verdad?

- ¿A qué te refieres? .- Le respondí.

- A que está muy bien que hayas estudiado dirección de cine y guión, pero tienes que saber de cámara, tienes que saber a manejarla, a quererla. La cámara son tus ojos.

- ¿Tú me enseñarías?

- ¿Qué sabes?

- Pues he estado de cámara en una televisión local en Asturias por el verano y lo que he aprendido en la escuela.

- No sabes nada, entonces.

- Algo sé.

Jordi sonrió. Como estábamos a expensas que nos llamasen para cubrir una noticia (podíamos tener o diez minutos o tres horas libres) mi amigo empezó a enseñarme como funcionaba la cámara.

También aportó su granito de arena a que yo supiese de iluminación.
Me explicaba una vez como debían de ir iluminadas las entrevistas y sin que el me dijese mucho más lo debía de dejar fino.

Luego él retocaba, matizaba.

Os puedo asegurar que la productora que nos contrataba no era consciente de la calidad de las piezas que les entregábamos.
Que un realizador y director de fotografía como Jordi Abusada trabajaba para ellos era un lujo por el que no pagaban.

Pero no sólo me explicó lo relacionado con la cámara. Jordi me habló de las causas en las que creía. Los desfavorecidos, los que no tienen nada porque no les han dado una oportunidad y las ONG con las que colaboraba. Era un ser humano increíble.

De hecho, él ha sido el culpable de que me obsesione con las cámaras y que no pare de experimentar con ellas y que me haya lanzado al monte, como quien dice.
Ahora soy de esos realizadores que si puede operar él, opera.

Volviendo a nuestros tiempos en la televisión, por aquel entonces yo cobrara 30€ sin dieta y sin desplazamiento, cotizando media jornada. Eso hacía que me ingresasen a fin de mes unos 560€ (ya que nunca trabajábamos 20 días laborables) que complementado con lo que ganaba en la librería Kiosko no me hacía llegar ni a los 1000€ al mes.

Así que mucha veces mi hermano y yo íbamos caminando desde Colonia Jardín a Ciudad de la Imagen y comíamos en la calle junto con nuestros compañeros un Tortiburger.
Que era una tortilla ya preparada por un Euro que completábamos con un bollo de pan y un agua marca Carrefour.

Estuvimos un tiempo así hasta que Jordi se dio cuenta. Un día sin decirme nada me llevó a un restaurante peruano de unos amigos suyos.

- Me parece una vergüenza que os tengan así. Prefiero invitarte a comer y quitármelo de lo mío que verte así. - Me dijo.

De vez en cuando si la ocasión lo requería Jordi me invitaba o a comer o a un café, lo que hiciese falta.
Pero no sólo en eso se portaba bien conmigo. De vez en cuando me llevaba de ayudante a hacer algún que otro trabajo con él fuera de nuestra jornada laboral.
Así fue como conocí entre otros al brasileño Sergio Oksman quien años después ganaría el Goya al cortometraje documental por "A Story for the Modlins".

Una vez se terminó la temporada en TeleMadrid, Jordi se fue como cada año a San Antonio de Baños y yo comencé mi andadura en otro trabajo que no me agradaba, el de teleoperador en el que duré muy poco tiempo.

Pasados los años Jordi y yo hablábamos por teléfono, Facebook y gracias a esta red social sabíamos mucho el uno del otro.

Fui creciendo en el mundo del cine y de vez en cuando iba a algún que otro estreno. Jordi iba a muchos de ellos y allí me lo encontraba.

Siempre hablábamos un rato. Tras la película de "Amador" de su gran amigo Fernando o la última vez que me lo encontré en el estreno de "249, la noche que una becaria encontró a Emiliano Revilla" de nuestro amigo en común Luis María Ferrández.
En esta última ocasión me habló de una serie de documentales que había hecho para Al Jazeera y yo le hablé de mi nuevo camino como productor.

- Ustedes no paran de hacer cosas. - Me dijo con una sonrisa en la cara.

Luego le vi en la fiesta de la película. Estaba hablando con una chica y no quise molestarle, así que me fui sin despedirme.

Hace unos días me encontraba en Valencia. Llevaba grabando allí un par de días. Miré el Facebook y vi que César Vea había publicado que Jordi había muerto.

No me lo podía creer. Rápidamente le escribí.

César, me constestó diciciéndome que el bueno de Jordi había fallecido en un accidente de avioneta.
Hacía poco que se había sacado el título y de vez en cuando salía a volar.
Busqué en Google, en Twitter y ahí estaba la fatídica noticia de la muerte de mi amigo.
Lloré mucho. Cómo era posible que una persona tan maravillosa se fuese tan pronto. Su muerte había y ha dejado un gran vacío en mi.

Siempre recordaré con cariño las historias de tus rodajes. La pulsera que le regalaste a Miguel López Alegría mientras rodabais "Son & Moon: diario de un astronauta" y como tu regalo viajó al espacio.
 Las historias de cuando fuiste a rodar a Estados Unidos y pediste un plato típico y trajeron unas pizzas y todos esos días que pasamos haciendo noticias para TeleMadrid.

Sin darte cuenta amigo Jordi fuiste muy importante en mi vida. Te quiero mucho y gracias por dejarme formar parte de la tuya DEP.