viernes, 17 de noviembre de 2017

CHIQUITO DE LA CALZADA


Siempre he sido fan de Chiquito. Siendo un niño no podía parar de reír con sus chistes (que aunque en ocasiones fuesen malos), tenían ese toque especial.

Toda una generación estamos influenciados por sus dejes, su forma de hablar y de expresarnos, por así decirlo estamos un poco "achiquitados".
Jarl, comor, ¿te das cuen? o ¡hasta luego Lucas! formarán por siempre parte de nuestras vidas.

Recuerdo estar sentados en nuestro salón de la casa de Oviedo y ver "Genio y Figura"; aquel programa presentado por Pepe Carroll donde Chiquito hacía aquellas inolvidables actuaciones.
Mi padre no paraba de reír y nos contagiaba la risa a todos, tanto, que en ocasiones ni nos enterábamos del final del chiste porque aún nos reíamos del golpe anterior.

Más tarde salieron aquellas películas inolvidables "Aquí llega Condemor, el pecador de la pradera" (Ídem - Álvaro Sáenz de Heredia  (1996)) su secuela "Brácula. Condemor II" (Ídem - Álvaro Sáenz de Heredia (1997)) y "Papá Piquillo" (Ídem - Álvaro Sáenz de Heredia (1998)) todas ellas capitaneadas por (así decirlo) un mítico de nuestro cine Álvaro Sáenz de Heredia, que conformaron sin ningún género de dudas una trilogía actor - director, simplemente irrepetible.

Porque claro está, que no hay que ver estas películas como algo más allá de mero entretenimiento o comedias ligeras realizadas a raíz de un éxito televisivo. Sinceramente, dándoles valor, es lo más próximo que conozco a industria.

Dar al pueblo lo que quiere ver, hacer feliz a la gente, hacer comedia, hacer que se rían, que olviden sus problemas... en eso Chiquito era un maestro.

Y es que además, Chiquito de la Calzada ha hecho una cosa aún más brutal y fascinante, recalar en el subconsciente colectivo sin tener intención de hacerlo. Eso es único, irrepetible.

Repito aquí una frase que dije en Twitter.- Chiquito ha influido más en la lengua española que la RAE en los últimos veinte años.

Dicha información, la mantengo y la diré siempre; así que descansa maestro, nos has hecho muy felices.

lunes, 13 de noviembre de 2017

STRANGER THINGS - TEMPORADA 2

¿Qué nos podíamos esperar de la segunda temporada de "Stranger Things"? Pues lo que nos han querido contar sus creadores, los Duffer Brothers. Una ampliación de la primera temporada sin desmerecer en absoluto a su predecesora.

Si bien, en la primera entrega (por así decirlo) los creadores jugaban a constantes referencias de las películas que más nos hicieron vibrar en los años ochenta, en esta segunda parte vuelven a utilizar recursos que ya habíamos visto infinidad de veces, pero que por supuesto, nos apasionan.

Referencias a "Aliens" (Aka - James Cameron (1986)) donde no dudan en introducir a uno de sus actores Paul Reiser, emulando incluso al personaje que interpretaba en la citada película; y que es sin ningún género de dudas uno de los puntos fuerte de esta temporada.

Y de como atemporalidad va esta serie y de rescatar viejas glorias, también se plantean ¿por qué no incluir a uno de los "Los Goonies" ("The Goonies - Richard Donner (1985)) como uno de los nuevos secundarios de la película? Pues ahí está Sean Austin para deleite del personal.
Con lo cual, otro acierto de los hermanos Duffer quien no dudan de darle a este personaje un rol de Looser, que bien podría haber sido un personaje sacado del universo de Stephen King y es que si buscamos más analogías, este personaje llamado Bob dice tener una casa en Maine.

* Para quienes no sean conocedores de la obra de King han de saber que la gran mayoría de sus novelas y relatos se desarrollan en el estado de Maine donde reside de forma habitual el escritor.

Más referencias al cine de los ochenta. "Cazafantasmas" ("Ghostbusters" - Ivan Reitman (1984)). No ya sólo cuando los niños se disfrazan para la noche de Halloween (que van disfrazados de estos míticos personajes) sino también la puesta de cámara y la elección de algunos planos es bastante similar a la película original.

Pero ¿hasta que punto a un espectador con cientos de películas a sus espaldas se le es capaz de convencer para que vea algo que previamente "YA HA VISTO"?
Pues creo que con el ingenio y el buen saber hacer de los directores, han sabido conjugar lo que antes veíamos en una película de videoclub en ochenta minutos, ahora, somos capaces de estar absortos en 9 horas de ficción sin importarnos demasiado destinar nuestro tiempo a estar frente a la pequeña pantalla.

Eso es lo importante, que el entretenimiento forme parte de nuestras vidas sin tener que mirar el reloj. Viendo la esta segunda temporada de la serie las únicas veces que he mirado el reloj, han sido para saber si podía apurar el tiempo en ver otro episodio y eso es muy bueno.

Deseando que llegue la tercera temporada. Eso sí, espero que le den otro giro.