sábado, 7 de julio de 2018

ASH VS EVIL DEAD - TEMPORADA 2


No he podido resistirme demasiado. Tenía que ver lo que sucedía en esta segunda temporada de "Ash vs Evil Dead" cuanto antes.
La primera terminaba no especialmente bien, puesto que en un acto de egoísmo Ash, dejaba este mundo en manos de Ruby Knowby y sus "hijos" (por así decirlo), sembrando el caos y la destrucción.

Y es que este peculiar antihéroe vive ahora de fiesta en fiesta y rodeado de sus amigos (o de gentes) que quieren aprovecharse de su fama y de lugar paradisiaco de descanso.
Todo cambiará, cuando Ruby, vuelva diciendo que las cosas no van ya tan bien.

Al igual que la primera temporada de esta peculiar serie, "Ash vs Evil Dead" vuelve con grandes dosis de humor, gore y running gags constantes que hacen que cada episodio (rozando los 25 minutos) se nos hagan cortos, pensando en como ver el siguiente sin detenernos en el camino.

Bruce Campbell es de nuevo el mago de todo ese circo. Memorables son los momentos con su padre. Un engreído estadounidense, que al igual que a él, al le gustan las mujeres y el alcohol.
En la turbia relación padre - hijo, ambos se reprochan, se dicen de todo, pero en el fondo se quieren.


Brock Williams, el padre de Ash, en el fondo siente desprecio hacia su hijo puesto que este es conocido como "Ash el tajos" debido a los acontecimientos sucedidos en la cabaña hace más de treinta años, donde su vástago fue acusado de unas horribles muertes, incluida la de su novia. 
Algo que hace (entre otras cosas) que en el pueblo donde residen, su familia, sea vista de lado, casi con desprecio.

En uno de los episodios, hay un momento determinado, en el que Brock, sufre en sus carnes la lucha encarnizada con una poseída. Esto hará que Ash los liquide y que por fin obtenga las bendiciones de su padre.
(SPOILER), lo peor de esto es que el bueno de Williams senior, no disfrutará mucho de este momento al morir atropellado (momentazo de la serie en general).

Y es que también Pablo y Kelly, los compañeros de fatigas de Ash en esta serie, siguen siendo "culpables" (por así decirlo) de que la cosa fluya tan bien dentro de esta temporada.
Muchos de los buenos momentos de esta segunda parte son de ellos.
Por un lado la posesión de Pablo, es uno de los ejes principales de la trama en toda la temporada y Kelly, con su afán guerrero se convierte en la heroína de esta fiesta no exenta de golpes y muertes por igual.

Especial mención a los dos últimos episodios de la temporada, con (SPOILER) un flashback a la película original y con unos FX de sala muy propios de la época que como fan del cine de terror de los 70, 80 y 90 son por así decirlo, en mi debilidad.

Esperando a ver la tercera temporada, que por desgracia será la última. Pero no pasa nada, seguro que en pocos años alguien vuelve a abrir el Necreonomicón y volveremos a tener lío.



viernes, 6 de julio de 2018

100.000 KILÓMETROS TRAS LOS OVNIS

Siempre me ha llamado la atención J.J. Benítez.
En mi casa, siempre han formado parte de nuestra biblioteca sus novelas tanto de las investigaciones del fenómeno OVNI, así como sus indagaciones sobre otros misterios o la popular saga "Caballo de Troya".

Este "100.000 Kilómetros tras los Ovnis" que nos ocupa hoy estaba en mi casa familiar en dos formatos, uno de tapa dura y este de bolsillo que aquí os muestro.
Como ya he comentado con anterioridad, soy fan absoluto de los libros de pequeño formato puesto que los puedo llevar a cualquier sitio sin preocuparme demasiado de lo que me ocupen.

En este libro de investigación, J. J. Benítez nos hace un acercamiento al fenómeno OVNI durante una época muy determinada, finales de los años setenta, donde tanto en la península ibérica como en otros puntos del mundo estos avistamientos se produjeron de forma masiva.

El investigador no duda en ir de Perú a Bilbao, a Canarias o a mi amada Asturias con tal de buscar una respuesta a unos fenómenos poco comunes.
Ahora bien, quienes ven dichos objetos voladores no identificados, no son chalados o gente con afán de protagonismo.
Pilotos, militares, profesores, todos son testigos de ver estos extraños aparatos.
Y ahora viene otra pregunta que muchos no son capaces de responder ¿quienes los pilotan? ¿Quienes son los que nos visitan?
Y sobre este supuesto también nos habla esta novela de corte periodístico. Incluso, hasta un sacerdote no descarta que exista vida en otros planetas y es que, si hay vida en este mundo ¿por qué no la habrá en otro?
Estos extraterrestres ¿son también hijos de Dios? Puede ser, o quizás no, pero si esos seres que nos visitaban en antaño no eran dioses sino seres de otros mundos más avanzados tecnológicamente.

Pongamos otro supuesto, ¿y si esos seres no provienen de otros mundos sino de universos paralelos? Esta respuesta también se plantea en esta novela, al igual que la creación de las pirámides o la forma de los dichos objetos no identificados.

Aunque algunas de las conversaciones (que conforman el libro) se quedan casi en anécdota, si puedo decir que el libro me ha parecido realmente interesante y muy probablemente lea más textos de Benítez, el cual es un escritor prolífico a la par de interesante.

Ahora bien, ¿estamos solos en el universo? Probablemente, algún día lo sabremos.