domingo, 13 de mayo de 2018

ASH VS EVIL DEAD - TEMPORADA 1

Lo que se agradece cuando un producto no se desvirtúa y posee la esencia del original que le precede.
Eso es exactamente lo que sucede con "Ash vs Evil Dead" en su primera temporada.
La serie es la continuación directa de la trilogía creada por Sam Raimi, "Evil Dead"; y os puedo asegurar que no deja ningún cabo suelto y es llevada a una actualidad desvirtuada al antojo de su protagonista.

Y es que Ash, interpretado una vez más por Bruce Campbell, (lleva por así decirlo) "una vida de mierda".
Bebe, se emborracha, tiene trabajos precarios, vive en una caravana... y es que no ha progresado mucho en los último treinta años.

De hecho, en una de esas noches alocadas, Ash utilizará de nuevo el Necronomicón e invocará a los demonios del bosque y tendrá (una vez más)  que enfrentarse a las fuerzas del mal. Aunque en esta ocasión no estará sólo.
Le acompañarán Pablo su ayudante en el Value Stop y Kelly otra joven de origen hispano quien en un primer momento parece una mojigata, pero que pronto será de armas tomar.

Parece que todas las series que comento en el blog les hago una lectura positiva, pero es que suelo elegir muy bien lo que veo. (Risas enlatadas).

Así que aquí va "mi crítica" de la serie.
En primer lugar, deciros que agradezco enormemente que la serie sea corta. Que quiero decir con esto.

- 10 episodios 

- De entre 25 y 30 minutos de duración. 

Hay ocasiones que nos ponemos a ver series y parecen interminables o que las tramas se estiran y se estiran dándote ganas de decir ¿ya vale no?
En "Ash vs Evil Dead" pasa lo contrario, te metes tanto que cuando quieres darte cuenta ya se está terminando el episodio.
Además, otra de las claves de esta serie es que no ha perdido la esencia del original en que se basa.

- Gore

- Humor negro

No he parado de reírme con todos los episodios. Absolutamente con todos, y eso es francamente difícil que una serie de este estilo lo consiga.
También, tengo que decir que no hay otro actor en el mundo que pueda interpretar a Ash que no sea Bruce Campbell.
No pasan los años por él, además el personaje es una prolongación de él. Aún mayor que la sierra mecánica que en ocasiones lleva Ash por mano. No sabemos en realidad si vemos a Bruce o a Ash, ¿serán el mismo? tampoco importa.
Sinceramente, me tiene fascinado.

En cuanto al gore y los efectos. Hay ocasiones que van un poco pillados o de presupuesto o de tiempo (sabemos que los plazos de estreno y de emisión pueden perjudicar este tipo de cosas).
No sabría decir bien cual habrá sido el problema y que debido a esto, se recurren a efectos digitales rápidos; pero poco importa, lo importante es eso, que ahí están y son muy locos, valientes y no aptos para todos los públicos.

Kelly, Ash y Pablo. Equipo ganador.
Pues nada, que os voy a decir, que ya he empezado la segunda temporada, así que con lo cual, en breve, nuevo post.

lunes, 7 de mayo de 2018

MIENTRAS ESCRIBO



"Se empieza así: poniendo el escritorio en una esquina y, a la hora de sentarse a escribir, recordando el motivo de que no esté en medio de la habitación.
La vida no está al servicio del arte, sino al revés ." 

Creo que es la reflexión que más me ha motivado de todas las que he leído en este libro sobre el noble oficio de la escritura ideado por Stephen King.
Él, hasta llegar al punto vital en el que se encontraba, (a la hora de realizar este ensayo), pasó por muchas cosas... buenas, malas, regulares... pero todas le llevaron a tener su espacio, un lugar en donde crear, en donde hacer volar su imaginación y compartirla con el resto del mundo.

Y es que las circunstancias que llevan a cada creador a dar un paso hacia delante y plasmar (ya sea en cualquiera de las artes) su visión del mundo son únicas.
En toda obra hay un por qué y unas circunstancias.

King era un niño de familia humilde que pasabas horas y horas sólo con su hermano. Posiblemente fuese bastante inadaptado (en ciertos momentos las gafas, no ayudaban). Así que se refugió en las películas y en los libros.

También, con el paso de los años, encontró por el camino a su esposa Tabitha King, quien es su mayor apoyo y crítica a día de hoy.
De hecho, ella fue quien rescató el manuscrito de "Carrie" de la basura.
Y es que por aquel entonces  Stephen estaba desesperado, aunque no perdía la ilusión.
Escribir a revistas para que publiquen tus artículos y no lo hagan, escribir a editoriales y que no te publiquen debe de ser de lo más frustrante.

En mi caso, como cineasta, vivo algo parecido a diario y puedo aseguraros que es una situación dura y difícil.
No obstante, no hay nada que temer. Sino cejas en tu empeño de lograr un objetivo lo conseguirás.
En mi caso, quiero escribir novelas, guiones y dirigir películas. Lo lograré.


"Escribir es labor solitaria, y conviene tener a alguien que crea en ti. Tampoco es necesario que hagan discursos. Basta normalmente, con que crean."

Por suerte, al igual que King, yo también tengo a alguien a mi lado que cree en mi y que me apoya en todos los aspectos y que además, es mi mayor crítica. Gracias Vir.

En cuanto a Stephen, su objetivo era ser un novelista, tampoco de éxito, simplemente quería escribir novelas, lo que sucede es que ha logrado lo segundo.

Por otro lado, está el sacrificio que debes de tener para lograr tus objetivos y como emplear las armas para poder trabajar.
El escritor de Maine asegura que el noble trabajo de la escritura es muy complicado, y sino tienes tiempo para leer tampoco tienes tiempo para escribir. ¿Cómo vas a poder trabajar sino tienes herramientas?
Y es que al igual que un actor debe de estar formándose constantemente para dar lo mejor de sí, un escritor debe de escribir todos los días para no oxidarse, para hacer que sus textos sean cada vez mejores.

Extrapolándolo al mundo de la música, el pianista Vladimir Horowitz dijo una vez:

"Si dejo de practicar un día lo noto yo,  si dejo de practicar dos días lo nota mi mujer, si dejo de practicar tres días lo nota el mundo"

Este hombre siguió practicando con su piano pasados los ochenta años de edad.
Cualquier meta que quieras cumplir, debes de sumarle además de talento, horas y horas de esfuerzo.
De hecho a mi me pasa. Cuando me paso días sin escribir lo único que produzco es basura que me da incluso hasta pudor revisar.

Volviendo a la novela de corte ensayístico de King sólo puedo decir que me he sentido muy identificado con lo que cuenta. Creo que aprender de los errores propios, el abrirse al mundo y enseñar al resto como afrontarlos es la mejor de las recetas para superarse a uno mismo.

Una vez más señor Stephen King me ha vuelo a dar una lección de vida.
Como de costumbre, le estaré eternamente agradecido.