martes, 7 de diciembre de 2010

LA MALDICIÓN GITANA


Antes, en Madrid, vivía en la zona de Méndez Álvaro. Como lugar de tránsito, cientos de personas se acercaban por aquella zona ya fuese para ir en metro, autobús o cercanías, dependiendo de su destino.


Entre los túneles que dan acceso a los diversos medios de transporte había una gitana que se dedicaba a vender laurel y leer la buena ventura a los transeúntes.

Evitando el comprar cualquier tipo de flor o que me descifrasen mi destino, diariamente evitaba que la gitana se me acercase. 
Un buen día, de la que caminaba por los túneles, un mensaje llegó a mi móvil. Caminaba a la par que leía. Fue entonces cuando la gitana me abordó.

- Payo, cómprame una ramita de laurel.

Alcé la vista y la vi.

- No gracias . - Respondí. 

- Venga muchacho, si es que tienes una cara de buen chico.

Fue entonces cuando la zíngara cogió la mano que tenía desocupada y la miró con detenimiento.

- Uy, muchacho ...

La mujer, sólo me dijo cosas buenas, algo que me tranquilizó, y ya metidos en harina, dejé que me leyese la mano y descifrase mi futuro.

Una vez concluyó le dije . - Bueno ¿y cuánto le doy?

- Si quieres la voluntad Payo, pero son vente Euros. Te he leído el futuro.


Abrí mi cartera y casualmente llevaba vente Euros (bendita voluntad) y se los di. Muchos días pienso en aquella gitana y con cariño y desde la distancia del tiempo opino que aquella lectura de mano en cierta medida me ayudó a estar más tranquilo en aquella temporada. 
A pesar que cada vez soy menos supersticioso con este tipo de cosas. Así que muchas gracias señora gitana allá donde esté.


Pero no todo el mundo tiene experiencias agradables debido a las maldiciones gitanas.

Billy Halleck el protagonista de la novela "Maleficio" de Stephen King atropella por accidente a una gitana. A la salida del juzgado, el marido de ésta, se le aproxima, acaricia su rostro a la vez que le dice .- Más delgado, más delgado.
A medida que van pasando los capítulos de la novela, el voluptuoso Billy va perdiendo peso sistemáticamente. 


Otra maldición gitana, es la sufrida por José Luis Coll en un programa de televisión que mi padre grabó y que no paraba de ponérnosla una y otra vez tronchándose de risa. Espero que os guste:

LA MALDICIÓN GITANA

http://www.youtube.com/watch?v=wAWrhUBr1Ewhttp://www.youtube.com/watch?v=wAWrhUBr1Ew

4 comentarios:

  1. Por 20 euros, la próxima vez que nos veamos... Bueno, gratis.

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  2. Para haberle dado un infarto al pobre Jose Luis, y encima iba sin cinturón!!!

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  3. Qué bueno el vídeo de Jose Luis Coll, no lo recordaba.

    A mí una vez se me acercó una gitana en Granada, le dije que "no, gracias" y me dijo algo chungo. Qué yuyu.

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  4. http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=qvFAy_NSncg

    sorprendente.

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